La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que no ha tenido ninguna conversación personal con el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, desde que Estados Unidos presentó la solicitud provisional de detención con fines de extradición para el político mexicano desde finales de abril pasado y evitó confirmar sobre el regreso del político a su puesto.
En su conferencia matutina de este martes, la mandataria evadió confirmar si rocha Moya regresará al cargo después de que su administración ha insistido en que no existen pruebas en su contra para detenerlo y lo ha defendido ante la exigencia de las autoridades estadounidenses.

“Personalmente no he hablado con él. Le hablé el primer día, cuando salió esta solicitud de Estados Unidos, después no he hablado con él, y vamos a esperar sobre su posible regreso. No nos adelantemos”, aseveró.
Sheinbaum aseguró que desde que la Fiscalía de Distrito Sur de Nueva York presentó la acusación en contra de Rocha Moya, su administración no ha recibido pruebas de los señalamientos.
“Del caso del gobernador hoy con licencia de Sinaloa, siguen -la FGR- también con sus propias investigaciones, derivadas de la solicitud de Estados unidos, las investigaciones tienen que ver con los delitos que presenta o los presuntos delitos de los que acusa Estados Unidos. Todo ello va muy avanzada la fiscalía”, comentó.
Sobre el plazo marcado en el tratado de Extradición para este tipo de casos, la presidenta negó que no es aplicable porque no está contemplado en la Constitución de Sinaloa.
“Como hemos dicho, nosotros no vamos a cubrir a nadie. Eso es muy importante, pero tampoco vamos a acusar a nadie sin pruebas. Y para eso hay una institución que e encarga de ello, que es la Fiscalía General de la República”, sostuvo.
