
Irán ha demostrado ser un país dirigido por mentes educadas en la estrategia militar. Han sido, además, sumamente cuidadosos en cuanto a los blancos de sus ataques, asunto que su contraparte ha dejado claro que no es su prioridad.
A pesar de la prensa vociferante que celebraba el hundimiento de barcos petroleros “enemigos”, en lo que la Casa Blanca denominó un contraataque en en Estrecho de Ormuz, tras el ruido, lo único que ha sido comprobado es que fueron barcos pesqueros llenos de civiles, quienes fueron atacados.
Se parece mucho a los ataques realizados contra “narco terroristas” en el Caribe. Y es probable que este asunto y los ataques en el Golfo Pérsico se vuelvan contra EEUU con ímpetu renovado y cargado de muchos problemas, empezando con frases que cualquier país quiere evitar a toda costa, como “crimen de guerra” “atentado contra eld derecho internacional” y “ejecución extra judicial”.
La semana pasada hablamos en este espacio de que los norteamericanos estaban acaparando el mercado gasístico y petrolero que antes suministraban sus socios estratégicos en el Golfo Pérsico. Hoy trascendió que Canadá cerró un nuevo trato con Washington que proveé de 500 mil barriles de petróleo adicionales, los cuales serán refinados en algún lugar de Texas.
Los norteamericanos se enfilan para ser el primer proveedor de petróleo del mundo, solo falta ver qué opinan Rusia y China, quienes hasta ahora han pagado un alto costo, Rusia con Ucrania, el boicot europeo y las sanciones internacionales. China, con sobreprecios de hidrocarburos y la guerra comercial. Por lo que es previsible que sus estrategias, además de su incondicional apoyo a Irán, vienen en una partitura lenta, en tono mesurado y con jugadas de varias bandas, considerando el largo plazo, algo que ni Trump ni Netanyahu tiene posibilidad.
Sobre Rusia, ayer los canales de Telegram daban cuenta que en el Kremlin la percepción de la guerra contra Ucrania ha cambiado radicalmente tras evaluar, por un lado, las estrategias persas y los estragos comerciales que está provocando el cierre del Estrecho de Ormuz y la cada vez más seria posibilidad del cierre del canal Mandeb, por parte de los hutíes; por el otro lado, los daños que están causando a sus instalaciones petroleras los ataques con drones lanzados por Ucrania, utilizando territorio europeo, permitiéndoles acceder a la profundidad del suelo ruso. Por lo que es muy probable que la guerra de desgaste muy pronto cambie su dinámica y se encamine rumbo a un violento final, dónde es posible que Ucrania deje de existir tal como lo conocemos y los europeos, al fin, se encuentren en una posición tan delicada que no tendrán más remedio que reconocer su intrascendencia global y la crisis muldimensional que enfrentan. Porque de ninguna manera pueden enfrentar a Rusia.
Empecé está nota hablando de estrategias militares que, a la fecha, han conseguido levantar algunas de las sanciones internacionales que pesaban contra Irán y Rusia. Al menos por ahora, las flotas fantasmas han desaparecido de los mares y varios gobiernos están reinventando sus métodos y tácticas, para sobrevivir a este nuevo orden mundial que se está gastando ante nuestros ojos. Ya veremos.
